Programación con C++Builder 5

Como dice Francisco Charte en la introducción de este nuevo libro, Windows va ganando en complejidad y « ha provocado que muchos abandonasen el lenguaje C para utilizar C++, ya que éste, gracias a sus características de orientación a objetos, facilita la reutilización de objetos y código ». Por ello, y aunque el nivel del libro indique que es « medio / avanzado », lo cierto es que es una explicación clara desde el principio, gracias a la cual se puede abarcar la totalidad del lenguaje desde sus comienzos. Para hacernos una idea el capítulo 2 se titula « Conceptos básicos de C++ y C++ Builder », y sigue con una estructura a la que nos tiene acostumbrados, fácil de seguir, diría que es posible instalar el software, tomar el libro e ir capítulo a capítulo para conseguir llegar al desarrollo de aplicaciones complejas. Y el CD-ROM que lo acompaña contiene todos los ejemplos del libro.

Dada su extensión, pormenorizar aquí no tiene sentido, sí parece de interés efectuar un resumen para obtener una visión de conjunto.

El capítulo 1 trata de los elementos de la interfaz de usuario, como introducción a los elementos básicos y esenciales del entorno. A partir del segundo capítulo y hasta el décimo, es un repaso del lenguaje en sí mismo; de la Programación Orientada a Objetos (encapsulación, herencia, polimorfismo) profundizando en constructores, en las sobrecargas de funciones y operadores, y en el funcionamiento de ámbitos con nombre o « namespaces »; manejo de expepciones; los controles y las peculiaridades de cada uno, desde el diseño de una ficha, donde incluye la manipulación de eventos propios del ratón o del teclado, arrastrar y soltar, y los distintos eventos de Tform hasta visualización de datos que es el capítulo 10, incluyendo secuencias de animación o los componentes típicos del tipo TlistView o TtreeView, los relacionados con celdas o los controles desplazables del tipo TpageScroller, para concluir con lo que denomina « la magia de los marcos », conocidos ya en Delphi 5 en la clase Tframe (estudiados en el número 11).

Tras los proyectos multiformulario, con creación dinámica de fichas y toda una demostración de diálogos, llegando al TreplaceDialog, entra en una segunda parte del libro (no está diferenciada, aunque parece obvia. El capítulo 13 es puramente generación gráfica. Partiendo del control Tshape realiza un recorrido por multitud de formas, desde un punto a un mapa de bits; y el siguiente está dedicado al tipo Tprinter.

Desde el 15 al 19 se introduce en el tratamiento de archivos, interfaz de documentos múltiples, tanto a través del portapapeles como de la creación de servidores y clientes DDE o de técnicas OLE, arrastrar y soltar objetos y referencias de acceso al API de Windows, como son las convenciones de llamada a funciones (_fastcall, _pascal, _cdecl y _stdcall).

Los siguientes capítulos están referidos a manejo de datos. Llama la atención la cantidad de esquemas para hacer entendibles los accesos a través del BDE, mediante ADO y las estructuras y componentes IBX. El último referente a bases de datos se refiere íntegro a Interbase.

A partir del que hace referencia a Quick Report, los 11 artículos finales son realmente importantes para creación de componentes. En relación con la VCL hace un estudio profundo, dedicando incluso un capítulo a la creación de un componente Tjoystick para estudiar la gestión de mensajes, y terminando con la creación completa de un paquete preparado para la instalación. A continuación explica el desarrollo de COM y utilización de ATL. Controles Active X a partir de la VCL. Y concluye con los capítulos 39 al 41 explicando CORBA, con el desarrollo de servidores y clientes.

Como se puede ver es un libro amplísimo, para leerlo despacio y al lado del teclado, que considero de suma utilidad para manejar el entorno C++ Builder.

Me gustaría recordar que son más de 40 los libros publicados ya por Francisco Charte, maestro indiscutible de varios lenguajes para muchos de nosotros, sus lectores.